lunes, 24 de mayo de 2010

Capítulo trece.

Noah estaba tumbada en una toalla con las gafas puestas mirando al cielo, Nika estaba buscando la crema en el bolso, Marie y Sarah estaban en la piscina nadando un poco.
- Al fin se acabaron las clases. – Noah se colocó la parte de arriba del bikini.
- Al fin felicidad, sin exámenes. – Nika se hecho un poco de crema.
- ¿A qué hora iba a venir Carlos?
- Pues dijo que vendría a las tres, pero ya son y media.
- Seguro que viene.
- ¿Y Luis? ¿Cuándo viene?
- Ahí esta. – Noah señaló hacia la puerta de la piscina.
Noah le saludó a lo lejos en lo que Luis llegaba a donde estaban las chicas.
- Hola mi vida. – Luis le dio un beso fugaz a Noah.
- Hola mi niño.
- ¿Qué tal estas?
- Como siempre. ¿Y tú?
- Pues bien, celebrando que el instituto se ha acabado y que puedo pasar todo el verano al lado de la chica perfecta a la que tanto amo.
- Ohhh, que bonito. – Nika se burló.
- ¿Por qué no te vas a la piscina? – Noah la dio con el codo.
- Vale, vale. Ya os dejo a solas tortolitos. – Nika se levantó y se fue hacia la piscina.
- Se fue, bien.
- Como quieres a tu amiga.
- Mas te quiero a ti, además quiero estar a solas contigo después de tanto tiempo.
- Mi vida tenemos todo el verano para estar juntos.
- No … Mis padres se van a ir y me obligan a irme con ellos.
- Pero solo será un mes, ¿no?
- Agosto.
- Pues tenemos junio, julio y …
- Y ya, no tenemos más.
- Tengo una idea.
- No voy a escaparme de mi casa para irme contigo.
- Pues esa no era la idea, pero también me gusta.
- Pues me tendrías que secuestrar.
- Asumo el riesgo.
- Irías a la cárcel.
- ¿Y? Por ti voy al fin del mundo.
- Te amo.
- Y yo mi niño.
- Vamos a darnos un baño.
- Vale. – Noah cogió la mano que Luis la había ofrecido y se levanto.
- ¿Sabes nadar?
- No. Aun sigo nadando a lo perrito.
- Eso quiere decir que si sabes nadar.
- Exacto. Premio gordo para Luis.
- Tonta. – Luis empujó a Noah y la tiró al agua.
Noah salió del agua y le salpicó desde la piscina.
- Tonto, esta me la pagas. – Noah se subió al bordillo, salió y tiro a Luis, pero este la cogió del brazo y ambos cayeron al agua.
Noah salió un poco después que Luis a la superficie y cuando lo hizo le soltó en toda la cara un chorro de agua que escupió por la boca.
- Qué asco, me has echado agua con babas.
- Pues cuando me besas también te hecho babas.
- Es que no es lo mismo.
- Ya claro, a ti te gusta lo que te interesa.
- Claro, no soy tonto. Por eso me gustas tú. – Luis cogió a Noah por la cintura.
- Suelta merluzo. No quiero que me cojas así cuando te da asco que te escupa. – Noah
se hundió y se fue nadando.
- Ey tonta. Espera. – Luis la siguió nadando.
- Luis la has cagado. – Marie empezó a reírse.
- Si si, has metido la pata hasta el fondo. – Nika y Sarah se unieron a las risas de Marie.
Luis pasó de ellas y siguió persiguiendo a Noah, pero se fijó en una chica. Llevaba el pelo recogido en dos coletas, era de un rubio increíble, sus ojos eran azules y llevaba un bikini azul celeste.
- ¿Luis?
- ¿Rose?
- ¿Qué haces tú aquí?
- Nada, estaba con una amiga.
- ¿Noah?
- ¿La conoces?
- Si. Es una de mis mejores amigas, y yo soy una de las suyas.
- Ah.
- Bueno, ¿qué tal? Desde que cortamos no me has vuelto a llamar.
- No tenía ganas de hacerlo. Y ahora estoy muy bien, gracias.
- Hola. – Noah llegó al lado de Luis.
- Hola Noah. – Rose se metió en el agua y la abrazó.
- Cuanto tiempo.
- Ya ves.
- No sabía que conocieras a Luis.
- Si, le conocí hace poco.
- Es mi novio.
- ¡¿Qué?!
- ¿No te lo ha dicho? Discutimos pero no cortamos, asique es mi novio.
- Eh Rose. Acabas de decir que cortamos. Noah es mi novia.
- Pues la dejas y te lías conmigo, yo soy mucho mejor. – Rose besó a Luis.
Noah salió de la piscina. Luis apartó a Rose y fue corriendo detrás de Noah. La agarró del brazo e hizo que se parara.
- Noah espera.
- Suéltame. Ahora mismo.
- Déjame que te lo explique.
Rose apareció en ese momento al lado de Luis y le volvió a besar.
- Mi amor, no hay nada que explicar. Tú me amas, yo te amo, nos amamos.
- Rose cállate. – Luis la empujó.
- Mira Luis, déjame. Soy una cría para ti, no sé cómo pude ser así de tonta.
- Noah esto no es lo que parece.
- No, que va. Una de mis mejores amigas te ha besado y no es lo que parece. Una mierda. Olvídate de mí.
Noah cogió todas sus cosas, se colocó el bolso en el hombro y salió corriendo. Cuando pasó por la puerta Nika la vio y fue con Noah.
- Ey … ¿Qué te pasa? – Nika secó la lágrima que caía por la mejilla de Noah.
- Nada … Quiero irme a mi casa.
- Espéranos en tu casa. Llegaremos en veinte minutos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario