domingo, 30 de mayo de 2010

Capítulo dieciocho.

- Ni una llamada suya. – Noah cogió su móvil.
- ¿Le echas de menos? – Nika estaba sentada en el suelo a su lado.
- Mucho. Le amo, y estar aquí me hace estar nerviosa.
- Tranquila, todo volverá a la normalidad.
- Mañana quiero ir al instituto, aun no han acabado las clases y quiero hacerles una visita.
- Vale, pero ahora vamos a coger nuestras maletas.
Las maletas de las cuatro llegaron enseguida, las subieron a los carritos y se fueron hacia afuera.
La familia de todas ellas las estaban esperando. Estuvieron diez minutos saludando y al final cada una se fue con sus padres.

En el coche Noah se quedó totalmente dormida, habían llegado de noche y no hacia dormido nada.
Cuando llegaron a casa su padre la despertó, todos subieron a casa y se durmieron.

Capítulo dieciseis.

Las cuatro chicas pasaron julio y agosto en California. Todas estaban encantadas.
Era un lugar precioso, enseguida se les pasó las vacaciones y llegó el instituto.
- Voy a echar de menos el otro instituto.
- Y yo.
Noah y Nika iban andando por delante de Sarah y Marie. Todas seguían igual, no habían cambiado, solo había un cambio, a todas el pelo se les había aclarado y estaban mas morenas debido al sol.
Todas entraron a sus respectivas clases, cada una estaba en una distinta y el dia pasó con total normalidad.

- Eh. Noah. – Marie venia corriendo.
- Relájate. ¿Qué quieres?
- Nos vamos a quedar por aquí un rato, vete a la residencia, ¿vale?
- Vale. Hasta luego.
Noah se fue caminando mientras escuchaba música con el iPod. De repente notó que le estaba vibrando el móvil y lo cogió.
- ¿Diga?
- ¿Noah?
- Sí, soy yo.
- Quería decirte que hoy es dieciséis de septiembre, hoy hubiéramos hecho cuatro meses.
- Luis …
- Noah …
- Déjame, estoy a kilómetros de ti y me llamas para esto.
- Sí, porque te amo.
- Adiós.
Noah colgó el teléfono, lo apagó y lo guardó otra vez en la mochila. Siguió su camino hasta que llegó a la residencia, dejó las cosas en el suelo de la habitación y se metió en la ducha. Después de eso estudió para los exámenes.

Los meses pasaron y pasaron. Luis no paraba de pensar en Noah, y Noah no paraba de pensar en Luis. Mientras sus respectivos amigos se liaban con unos y con otras, ellos pensaban en lo felices que eran juntos. En poco tiempo se enamoraron el uno del otro, pero Noah estaba dolorida. Lo dolía lo que había visto, el hecho de que la presentara como a una simple amiga la mataba por dentro.

El año que estuvieron en América lo pasaron tranquilamente, aprendieron el ingles que querían y más. Sacaron notas estupendas y decidieron que salir de allí para llegar aquí en verano era la mejor opción.

Capítulo quince.

- ¿Qué ha pasado? – Nika se sentó al lado de Noah en el sofá.
- Problemas con Luis. - Noah apoyó su cabeza en el hombro de Nika.
- ¿Qué problemas? Cuenta. – Marie se sentó en el suelo a los pies de Nika y Noah al lado de Sarah.
Noah les contó la historia. No estuvieron nada más que veinte minutos en casa de Noah. Todas salieron hacia el Starbucks, y cuando entraron vieron a Luis sentado fumándose un cigarro.
- Noah. – Luis se levantó de la mesa y fue hacia el mostrador donde Noah estaba pidiendo.
- Quiero Frapuccino de vainilla. – Noah le dio la espalda a Luis.
- Noah escúchame.
- Señorita, son cuatro euros con treinta céntimos.
- Aquí tiene. – Noah sacó un billete de cinco de su monedero y se lo dio a la dependienta.
- La vuelta. – La dependienta de pelo rubio y ojos negros la dio setenta céntimos.
- Gracias.
- A usted. Enseguida le damos el Frapuccino.
- Noah, ¿piensas escucharme? – Luis la cogió del brazo.
- Suéltame. – Noah tiró y se soltó.
- Por favor, fue un mal entendido.
- Ya claro. Mira, tu eres amigo de mi primo, y ya. Te veré cuando vaya con él y estés tu y en el instituto, pero vamos a hacer como si no hubiera pasado nada.
- Pero Noah …
- No, ni peros ni nada. Soy una cría pero no pienso dejar que un tío de diecisiete años me tome el pelo, no ahora.
- Ah claro, y a Nicholas le distes todas las oportunidades que pidió y a mi nada.
- Es distinto, yo no le vi delante de mis narices besándose con otra, además el no estaba liado con esa otra, como tú.
- Lo que estás diciendo no tiene sentido.
- Ya.
- Noah ven, ya tenemos mesa. – Las tres amigas movieron la mano desde una mesa en el fondo.
- Ya voy. – Noah se giró hacia Luis. – Si me disculpas las personas que realmente me quieren y que les importo me esperan. Adiós.
Luis se quedó mirando como Noah se iba hacia la mesa y se sentaba. Las cuatro chicas se tomaron su bebida mientras Luis tomaba pequeños sorbos de su bebida y miraba a Noah.
- Noah no te quita ojo. – Nika la dio un pequeño codazo.
- Lo sé, me siento observada.
- A lo mejor te has equivocado, y deberías escucharle. – Marie se tomó el último sorbo de su café.
- A lo mejor y debería, pero no quiero.
- Noah …
- Dejarme en paz, ¿vale? Quiero pasar un día sin hablar de él, con mis amigas.
- Vale, ¿nos vamos al parque?
- Vale.
Las cuatro chicas se levantaron y cogieron sus bolsos. Noah iba la última y cuando estaba a punto de salir Luis la cogió del brazo.
- ¿La idea de pasar el verano juntos …?
- No, olvida esa idea. Me voy a California, mis padres querían ir allí y ya que no tengo otra cosa mejor que hacer me voy.
- ¿Y tus amigas?
- Me voy las tres allí, seguro que mi primo te dirá lo que tenemos planeado hacer.
- Explícate.
- ¿Por qué tendría que hacerlo?
- Porque me importas.
- Ya claro. Mira, me voy a estudiar allí con mis tres amigas. Es un viaje de estudios para aprender ingles. Nos gusta América y el ingles, asique hasta el año que viene no vengo.
Luis se quedó inmóvil mirándola y sin darse cuenta la soltó del brazo.
- Adiós Luis. – Noah salió por la puerta llorando. – Si supieras cuanto me duele y que esto lo hago por ti … - Noah no podía ni hablar.

Capítulo catorce.

- Nicholas trabajo hecho. – Rose estaba sentada en la piscina hablando por el móvil. – Le besé, Noah se puso fatal y se largó. Luis la siguió pero dudo que tenga arreglo.
- Así me gusta, Rose. Noah jamás va a ser feliz. No me podrá olvidar, estará a mis pies siempre, sufriendo. – Se oyó la risa de Nicholas a través del teléfono.
- Bueno te dejo que quiero darme un baño. – Rose colgó el teléfono y se tiró a la piscina.

lunes, 24 de mayo de 2010

Capítulo trece.

Noah estaba tumbada en una toalla con las gafas puestas mirando al cielo, Nika estaba buscando la crema en el bolso, Marie y Sarah estaban en la piscina nadando un poco.
- Al fin se acabaron las clases. – Noah se colocó la parte de arriba del bikini.
- Al fin felicidad, sin exámenes. – Nika se hecho un poco de crema.
- ¿A qué hora iba a venir Carlos?
- Pues dijo que vendría a las tres, pero ya son y media.
- Seguro que viene.
- ¿Y Luis? ¿Cuándo viene?
- Ahí esta. – Noah señaló hacia la puerta de la piscina.
Noah le saludó a lo lejos en lo que Luis llegaba a donde estaban las chicas.
- Hola mi vida. – Luis le dio un beso fugaz a Noah.
- Hola mi niño.
- ¿Qué tal estas?
- Como siempre. ¿Y tú?
- Pues bien, celebrando que el instituto se ha acabado y que puedo pasar todo el verano al lado de la chica perfecta a la que tanto amo.
- Ohhh, que bonito. – Nika se burló.
- ¿Por qué no te vas a la piscina? – Noah la dio con el codo.
- Vale, vale. Ya os dejo a solas tortolitos. – Nika se levantó y se fue hacia la piscina.
- Se fue, bien.
- Como quieres a tu amiga.
- Mas te quiero a ti, además quiero estar a solas contigo después de tanto tiempo.
- Mi vida tenemos todo el verano para estar juntos.
- No … Mis padres se van a ir y me obligan a irme con ellos.
- Pero solo será un mes, ¿no?
- Agosto.
- Pues tenemos junio, julio y …
- Y ya, no tenemos más.
- Tengo una idea.
- No voy a escaparme de mi casa para irme contigo.
- Pues esa no era la idea, pero también me gusta.
- Pues me tendrías que secuestrar.
- Asumo el riesgo.
- Irías a la cárcel.
- ¿Y? Por ti voy al fin del mundo.
- Te amo.
- Y yo mi niño.
- Vamos a darnos un baño.
- Vale. – Noah cogió la mano que Luis la había ofrecido y se levanto.
- ¿Sabes nadar?
- No. Aun sigo nadando a lo perrito.
- Eso quiere decir que si sabes nadar.
- Exacto. Premio gordo para Luis.
- Tonta. – Luis empujó a Noah y la tiró al agua.
Noah salió del agua y le salpicó desde la piscina.
- Tonto, esta me la pagas. – Noah se subió al bordillo, salió y tiro a Luis, pero este la cogió del brazo y ambos cayeron al agua.
Noah salió un poco después que Luis a la superficie y cuando lo hizo le soltó en toda la cara un chorro de agua que escupió por la boca.
- Qué asco, me has echado agua con babas.
- Pues cuando me besas también te hecho babas.
- Es que no es lo mismo.
- Ya claro, a ti te gusta lo que te interesa.
- Claro, no soy tonto. Por eso me gustas tú. – Luis cogió a Noah por la cintura.
- Suelta merluzo. No quiero que me cojas así cuando te da asco que te escupa. – Noah
se hundió y se fue nadando.
- Ey tonta. Espera. – Luis la siguió nadando.
- Luis la has cagado. – Marie empezó a reírse.
- Si si, has metido la pata hasta el fondo. – Nika y Sarah se unieron a las risas de Marie.
Luis pasó de ellas y siguió persiguiendo a Noah, pero se fijó en una chica. Llevaba el pelo recogido en dos coletas, era de un rubio increíble, sus ojos eran azules y llevaba un bikini azul celeste.
- ¿Luis?
- ¿Rose?
- ¿Qué haces tú aquí?
- Nada, estaba con una amiga.
- ¿Noah?
- ¿La conoces?
- Si. Es una de mis mejores amigas, y yo soy una de las suyas.
- Ah.
- Bueno, ¿qué tal? Desde que cortamos no me has vuelto a llamar.
- No tenía ganas de hacerlo. Y ahora estoy muy bien, gracias.
- Hola. – Noah llegó al lado de Luis.
- Hola Noah. – Rose se metió en el agua y la abrazó.
- Cuanto tiempo.
- Ya ves.
- No sabía que conocieras a Luis.
- Si, le conocí hace poco.
- Es mi novio.
- ¡¿Qué?!
- ¿No te lo ha dicho? Discutimos pero no cortamos, asique es mi novio.
- Eh Rose. Acabas de decir que cortamos. Noah es mi novia.
- Pues la dejas y te lías conmigo, yo soy mucho mejor. – Rose besó a Luis.
Noah salió de la piscina. Luis apartó a Rose y fue corriendo detrás de Noah. La agarró del brazo e hizo que se parara.
- Noah espera.
- Suéltame. Ahora mismo.
- Déjame que te lo explique.
Rose apareció en ese momento al lado de Luis y le volvió a besar.
- Mi amor, no hay nada que explicar. Tú me amas, yo te amo, nos amamos.
- Rose cállate. – Luis la empujó.
- Mira Luis, déjame. Soy una cría para ti, no sé cómo pude ser así de tonta.
- Noah esto no es lo que parece.
- No, que va. Una de mis mejores amigas te ha besado y no es lo que parece. Una mierda. Olvídate de mí.
Noah cogió todas sus cosas, se colocó el bolso en el hombro y salió corriendo. Cuando pasó por la puerta Nika la vio y fue con Noah.
- Ey … ¿Qué te pasa? – Nika secó la lágrima que caía por la mejilla de Noah.
- Nada … Quiero irme a mi casa.
- Espéranos en tu casa. Llegaremos en veinte minutos.

domingo, 23 de mayo de 2010

Capítulo doce.

- Buenos días bella durmiente.
Noah se estiró en la cama y sonrió a Luis.
- Buenos días mi príncipe azul.
- ¿Qué tal has dormido?
- Pues para ser la cama de un extraño he dormido genial.
- Me alegro.
- Yo tengo que hablar contigo …
- ¿Qué pasa? – Luis la acarició la espalda y jugó con el cierre del sujetador.
- Ahora vienen los exámenes y quiero sacar buenas notas.
- Tranquila. Lo entiendo. Tú estudia, que después tendremos todo el verano para nosotros solitos.
- Te amo. – Noah le dio un beso en la frente.
- Y yo, mucho.

Los días pasaron. Noah y Luis iban al instituto juntos, y volvían de la misma manera. Noah estudiaba mucho y sacaba buenas notas. Pronto el curso acabo y …

sábado, 22 de mayo de 2010

Capítulo once.

- Luis … Lo siento.
Los dos estaban tumbados en la cama tapados con una sabana. Noah estaba en ropa interior, al igual que Luis, ella abrazaba a Luis y descansaba su cabeza sobre el pecho de Luis.
- Noah no pasa nada.
- Me siento fatal, pero es que … no estoy preparada. Perdón.
- Noah …
- Lo siento, mi niño …
- Te he pedido demasiado, tienes quince años y llevamos una semana. No pensé que esto podía pasar …
- Y yo quería dártelo, quería que me hicieses tuya, quería guiarme por la pasión, pero … me quede bloqueada. No podía reaccionar.
- Noah olvidemos este mal entendido.
- Será lo mejor.
- Pues sí. ¿Te había dicho que tienes un cuerpo perfecto?
- Eso es mentira, con quince años no se tiene cuerpo ni nada.
- Cuando te vi en la discoteca, con tu vestido pensé que tenías dieciséis, por eso mismo, porque con quince años no se tiene este cuerpo que tú tienes.
- Te va a crecer la nariz por mentir.
- Levántate.
- ¿Para qué?
- Tu levántate y ponte a los pies de la cama.
Noah hizo caso a Luis y se levantó colocándose donde él la había dicho.
- Ya. ¿Ahora qué?
- Mírate en el espejo que tienes detrás.
- No sé qué te tramas … - Noah se dio la vuelta y se miró.
- ¿Ves? Eres perfecta, y tienes un cuerpo perfecto.
- Ya claro …
- Pues sí. He estado con muchas chicas de mi edad, y ninguna era como tú, no solo por el físico o por el aspecto, si no porque tú tienes inocencia, eres sincera, amable, cariñosa, eres una cría, si, pero te amo, y creo que nunca había sido tan feliz.
- No digas mentiras, que me voy a poner roja … - Noah se puso encima de Luis.
- Es lo que quiero, que te pongas rojita como un tomate.
- Ja.Ja. Que bueno eres conmigo, ¿no?
- Oye, no te quejes, que te he invitado a mi casa.
- Cierto, has sido muy amable. Nunca te podre dar las gracias.
- Si me das un beso me basta.
- Niño caprichoso. – Noah besó a Luis.
- Buenas noches mi vida.
- Buenas noches mi niño.
Luis durmió toda la noche abrazado a Noah, y esta estuvo toda la noche cogida de su mano.